Oficinas Virtuales en Santiago

El sistema de Oficinas Virtuales en Santiago llegó hace más de 15 años y sus clientes son principalmente emprendedores y mini pymes que facturan desde $ 1.000.000 a $ 50.000.000 en promedio y sus rubros abarcan desde servicios de publicidad, abogados, constructoras, empresas de asesorías, importadoras, exportadoras, representaciones extranjeras, consultores mineros, headhunters, etc. Las empresas que ofrecen éste tipo de servicios por lo general se emplazan en edificios “premium” de tipo “AAA”, en los principales centros de negocios de Santiago como “Sanhattan”, Nueva Las Condes, Barrio El Golf y Santiago Centro.

Después de la crisis económica de 2008, la demanda por el Servicio de Oficinas Virtuales aumentó en más de un 50%, debido a las ventajas económicas que presenta al hacer la comparación entre arrendar un espacio físico versus a los $40.000 mensuales en promedio que puede costar una oficina virtual en Santiago, y que incluye una dirección tributaria y comercial, un número telefónico local con servicio de secretariado y recepción de correspondencia. En promedio, el ahorro es de un 60% comparado con espacios convencionales como oficinas o estaciones de trabajo.

Hacia el año 2011, en promedio habían más de 15 empresas de “Oficinas Virtuales” que funcionan en los principales centros de negocios y la demanda por este tipo de oficinas ha sido sostenida. Sólo en Santiago hubo un crecimiento de 172% de quienes ofrecen éste servicio entre los años 2010 y 2011. Por eso no es de extrañar que algunos de estos espacios cuenten con más de 600 clientes.

En cuanto al aspecto legal, Chile tiene vigente en el artículo 22 del Código del Trabajo la norma sobre teletrabajo. En la reforma laboral de la Ley 19.759 (01/12/2001) del Código del Trabajo se introdujeron diversas modificaciones como la consagración del teletrabajo, un nuevo concepto para nuestra legislación y que viene a constatar una realidad, que es el cambio que la tecnología está provocando en el mundo laboral, por el aumento del uso de medios informáticos o de telecomunicaciones. El teletrabajo, definido como el “trabajo a distancia a través del uso de la tecnología de información y comunicación”, incluye a las oficinas virtuales que como hemos visto, van en aumento con la masificación de internet.

Hacia el año 2010, el Gobierno de Chile buscó mejorar el marco jurídico que hoy regula el “teletrabajo”, y su estrategia fue promover el trabajo a distancia, sobre todo entre las 400.000 personas que para ese entonces ya trabajaban desde sus hogares en calidad de independientes.